Cuando nuestro cuerpo se pone en peligro por la escasez de agua

2022-07-29 18:47:23 By : Ms. Volkslift Elevator

Síguenos en redes sociales:

Noticia guardada en tu perfil

Las graves consecuencias de la deshidratación. Archivo

El agua es la esencia de la vida pues es el segundo elemento más importante que se necesita para sobrevivir, luego del oxígeno. Es necesaria para el funcionamiento adecuado de cada célula del cuerpo. Cerca del 70% de nuestro organismo está integrado por agua, siendo el principal componente

Nuestro cuerpo posee una serie de mecanismos que le permiten mantener un balance en el contenido de agua, mediante un ajuste entre los ingresos (ingestión) y las pérdidas (orina, heces, respiración, sudor). Del mismo modo la alteración del balance hídrico puede producir graves trastornos capaces de poner en peligro la vida del individuo.

Debido a que el cuerpo no almacena agua, la cantidad que perdemos cada día debe restituirse para garantizar el buen funcionamiento del organismo. El agua de bebida (70-80%), junto con la contenida en los alimentos (20-30%), debe garantizar todas las necesidades de líquidos en los individuos sanos y debe estar entre 2.000 y 3.000 mililitros diarios. Es posible que las personas muy activas, con algún padecimiento o que están expuestas a un ambiente caluroso requieran mayores aportes de agua. 

Estar hidratado es la base de una buena salud. Diversos estudios relacionan un consumo adecuado de agua con dietas de mejor calidad, mejores hábitos de salud y un menor riesgo de presentar enfermedades crónicas.

Por sus características físicas y químicas, el agua tiene varias funciones dentro de nuestro cuerpo: el mantenimiento del volumen sanguíneo, el transporte de nutrientes, oxígeno y sustancias corporales, la intervención como reactivo en muchas reacciones químicas, la regulación de la temperatura corporal y la eliminación desechos metabólicos no digeribles 

Además, el agua puede proveer pequeñas cantidades de minerales esenciales como el calcio, sodio, el magnesio y el flúor, a pesar de no ser nuestra fuente primaria de obtención de estos elementos.

La deshidratación ocurre cuando sale más agua y líquidos del cuerpo de los que entran. Incluso los niveles bajos de deshidratación pueden causar dolores de cabeza, letargo y estreñimiento. El cuerpo humano está compuesto aproximadamente de un 75% de agua. Sin esta agua, no puede sobrevivir. El agua se encuentra dentro de las células, dentro de los vasos sanguíneos y entre las células.

Un sofisticado sistema de manejo del agua mantiene nuestros niveles de agua equilibrados y nuestro mecanismo de sed nos indica cuándo debemos aumentar la ingesta de líquidos. Si bien el agua se pierde constantemente a lo largo del día al respirar, sudar, orinar y defecar, podemos reponer el agua de nuestro cuerpo bebiendo líquidos. El cuerpo también puede transportar el agua a las áreas donde más se necesita si comienza la deshidratación. La mayoría de los casos de deshidratación se pueden revertir fácilmente aumentando la ingesta de líquidos, pero los casos graves de deshidratación requieren atención médica inmediata.

Los primeros síntomas de deshidratación incluyen sed, orina más oscura y menor producción de orina. De hecho, el color de la orina es uno de los mejores indicadores del nivel de hidratación de una persona: la orina clara significa que está bien hidratada y la orina más oscura significa que está deshidratada. Sin embargo, es importante señalar que, la deshidratación puede ocurrir sin sed, sobre todo en los adultos mayores. Por tal motivo es importante beber más agua cuando se está enfermo o durante el clima más caluroso.

A medida que la afección avanza a una deshidratación moderada, los síntomas incluyen: boca seca; letargo; debilidad en los músculos; dolor de cabeza y mareos. La deshidratación severa (pérdida del 10% al 15% del agua del cuerpo) puede caracterizarse por versiones extremas de los síntomas anteriores, así como por: falta de sudoración; ojos hundidos; piel seca y arrugada; presión arterial baja; ritmo cardíaco acelerado; fiebre; delirios e inconsciencia.  

El agua es esencial para el ser humano.

Si no se controla la deshidratación, puede provocar complicaciones graves que pueden incluir:

El tratamiento de la deshidratación consiste en reemplazar los líquidos y electrolitos que ha perdido. Para casos leves, es posible que necesite beber mucha agua. Si pierde electrolitos, las bebidas deportivas pueden ayudar. También hay soluciones de rehidratación oral para niños que puede comprar sin receta. Los casos graves pueden tratarse con líquidos intravenosos en un hospital. La clave para prevenir la deshidratación es tomar suficientes líquidos. 

Disfruta de todas las novedades

Noticia guardada en tu perfil

Noticia guardada en tu perfil

Noticia guardada en tu perfil

Noticia guardada en tu perfil

PRENSA DIARIA ARAGONESA S.A.U. Todos los derechos reservados